Dejamos a Vicent y Francis en la puerta de Capitol y nis fuimos por donde habíamos pasado esa msima mañana pero, por alguna extraña razón, acabamos metiéndonos por una calle que no era (bueno, esa extraña razón fue una mujer que nos dijo “meteos por esa calle, que aunque está en obras es transitable”. ¿Transitable? Transipollas. Además, la calle nos dejó a tomar por culo, en una zona por la que no habíamos pasado antes, así que estuvimos buscando las inexistentes indicaciones hasta llegar, por fin, a la autovía.
Bueno, 40 minutos después de dejar a estos en el centro, ya teníamos mas o menos claro por donde ir y nos dirigimos de nuevo a nuestro albergue en Monte Do Gozo. “Oh, esa indicación dice 'Monte Do Gozo, vamos por ahí”. Error: después de conducir por una carretera con cero iluminación y cero señales, llegamos a una calle sin salida.
Al final la cosa mejoró y conseguimos llegar al albergue...
Un rato después fuimos de nuevo al centro: llegar fue cosa fácil y aparcamos en una calle no muy alejada del sitio al que íbamos. Pero entonces, de repente, todas las calles cambiaron de sitio y empezamos a dar vueltas diciendo una y otra vez “esto me suena”, “por aquí ya hemos pasado”... menos mal que, una hora después de llegar, conseguimos dar con el sitio (un bar muy chulo llamado “Malas Pécoras” del que creo que ya hemos hablado en entradas anteriores, porque fue el segundo sitio que visitamos en Santiago).. Cuando llegaron Vicent y Francis del concierto, seguimos deambulando un rato por la calle de bar en bar.
A las 2 a.m o así Francis y Vicent se fueron al albergue en taxi y Alex y yo nos quedamos un rato mas por el centro, hasta que decidimos irnos. Como estábamos bastante “todo lo contrario a sobrios”, nos quedamos durmiendo en el coche.
Por la mañana, Alex condujo y llegamos al albergue sobre las 11. Buena hora para seguir durmiendo. Creo que ya conocemos el centro de Santiago como las palmas de las manos.
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