Ya que no habiamos comprado nada para beber antes de entrar al concierto, decidimos ir a un
bar cercano a tomar un chupito de la famosa bebida de Galicia: el licor de café. A pesar de que no terminamos dicho chupitos, nos pedimos dos latas de Estrella de Galicia y fuimos hacia la sala.Durante la espera, conocimos a diversas personas que tambien acudian a aquel concierto y nos quedamos hablando con ellos, gorroneando cultura y socializacion antes de entrar a la sala.
Al entrar por la inmensa puerta principal, entramos a una sala de gran tamaño y poca iluminación en la que sonaba la cancion de “Break your neck” de Busta Rhymes. Si no conoceis esta cancion, escuchadla (a ser posible con videoclip). Lo primero que hicimos aquí dentro fue pedirnos dos cañas y echar un ojo por aquella grandiosa sala.
Entre conociendo gente y bebiendo cerveza, empezo el primer concierto: el de Slowee. Salio al escenario junto con 3 compañeros suyos y, a pesar de ser solo el entrante de aquel festival, dio un buen espectáculo con buenas letras y buenas bases. No ocurrio nada espectacular durante este primer concierto, pero fue el calentamiento perfecto en el cual saltamos y bebimos.
Cuando salio Xhelazz al escenario, salio con un gran aura de experiencia y de poder. Su espectáculo fue impecable. Letras increíbles y profundas, alagos al publico, improvisaciones de alto nivel y muchas muchas sonrisas. Sinceramente, salimos de ese concierto con una sonrisa nosotros mismos. Aunque quizá eso fue debido a que, en ese momento, llevábamos ya varias cervezas en el cuerpo.
El siguiente artista era el esperado DJ Qbert. Para su espectaculo, todo cambio: se encendió un proyector que mostraba en inmensas medidas la habilidad que tenia este individuo con la mesa de mezclas, las luces cambiaron completamente y la sala se lleno. Este concierto fue en el que mas cosas nos ocurrieron, sinceramente. Conocimos a mucha gente (aunque ya no nos acordemos de sus nombres), bailamos, desfasamos y admiramos a aquel hombre por su increíble aguante. Honestamente, tenia pinta de estar pasándoselo tan bien como nosotros.
Después del concierto, partimos rumbo hacia el bar Malas Pecoras, donde Alex y Xemy nos esperaban para seguir la fiesta. Aunque, sinceramente, nosotros ya nos habiamos pegado toda la fiesta que teníamos que pegarnos. Fue una experiencia que, a pesar de habernos costado 25€ y muchas cervezas, valió la pena.